El deporte es también una evolución de la caza, el hombre prehistórico fue cazador y a su vez presa de otros depredadores. Poner garra es una de las metáforas más utilizadas para definir la actitud necesaria para ganar y los apodos para los equipos o jugadores son pródigos en evocar animales cazadores, como por ejemplo, pumas, leonas, tigres, águilas, panteras, coyotes, hienas, arañas, etc.

Las pinturas sobre las rocas de Tassili muestran a un
arquero en Egipto de alrededor del año 7.500 A.C.

Agil cazador en una de las paredes de Tassili en el desierto del Sahara
Hace ocho mil años, cuando los vestigios de la Epoca Glacial enfriaban a Europa, el Sahara, que actualmente conocemos como un desierto árido y vacío, era una región fértil cuyos fluentes ríos y herbosos valles rebosaban de peces y animales salvajes. Durante los 6.000 años siguientes, diversas oleadas de emigrantes desarrollaron en estas tierras una serie de sociedades cada vez más avanzadas, de las que dejaron constancia en una colección de escenas labradas y pintadas en rocas que constituyen el documento más completo de las primeras civilizaciones africanas de la Edad de Piedra.